Durante años, Rhysand, el Alto Lord de la Corte Noche ha sido uno de los personajes más queridos del fenómeno romantasy. El personaje de la saga A Court of Thorns and Roses de Sarah J. Maas puede presumir de ser uno de los más carismáticas. Es inteligente, valiente y protector y está dispuesto a hacer cualquier cosa para mantener a salvo a su familia, y sobre todo a su queridísima Feyre, quien no ha tenido una vida nada fácil. 

Sin embargo, a pesar de esa predilección que muchos lectores y fans de la saga han mostrado por el personaje, en las redes sociales y en las comunidades lectoras pronto comenzó a producirse un debate sobre él debido a determinados comportamientos que él llevó a cabo. Por ello, ¿sigue siendo Rhysand el personaje ideal que muchos defendían o ha sido “idealizado” hasta el punto de ocultar comportamientos problemáticos?

La realidad es que Rhys no es perfecto, y tal vez esa sea una de las principales razones por las que ha conseguido cautivar a multitud de lectores. Parte del atractivo del personaje reside en su complejidad. No te lo presentan como un héroe ni como un salvador, sino como un villano que es como es por todo aquello que ha tenido que experimentar a lo largo de sus más de 500 años de vida

Se trata de una persona que ha construido un muro para protegerse a sí mismo, ya que sabe que, si deja escapar todas sus emociones, estas le dominarían hasta el punto de destruirle por completo. Todo ello debido a los 50 años que pasó en Bajo la Montaña con Amarantha, la verdadera villana del primer libro de la saga, la persona que, de forma indirecta, le obligó a fingir algo que no es para poder mantener en secreto a su familia. 

Él sabía que si llegaba a descubrir su Corte de los Sueños, Velaris, ella se encargaría de hacérselo pagar a todas las personas que se encontraban viviendo en esa maravillosa ciudad, aunque sin duda, el que más sufriría es él. No obstante, bajo ese muro es una persona que muestra vulnerabilidad, empatía y una fuerte capacidad de sacrificio.

Sin embargo, todo cambió cuando llegó Feyre. Su relación con ella se construye desde la conexión emocional y la libertad, lo que en su momento fue interpretado como una ruptura con los clichés del romance tóxico en la fantasía. Con Feyre, Rhysand siente que puede mostrarse tal y como es, sin tener que ocultar partes de sí mismo. Esa conexión es precisamente lo que hace que su relación sea percibida por muchos lectores como diferente dentro del género, ya que se construye desde la confianza, la complicidad y la sensación de libertad emocional.

Para muchas lectoras, Rhys ha representado ese ideal romántico dentro de la fantasía: un personaje emocionalmente presente, comprensivo, atento, romántico y con un toque un tanto picante. Además, siempre ha demostrado pensar en su compañera antes que en él, anteponiendo así su bienestar. Se trata de una cuestión que se demostró cuando él, sabiendo que eran compañeros, le otorgó la capacidad de elección y dejó que ella fuera feliz con Tamlin, el Alto Lord de la Corte Primavera, si ella lo deseaba. 

La forma que él tiene de amar basada en la intensidad es lo que provoca que, incluso hoy en día, muchos lectores y lectoras deseen tener a “un Rhysand” en sus vidas, ya que su personalidad es lo que ha hecho que se convierta en un personaje idealizado dentro de la propia ficción

A pesar de esta percepción inicial, con el paso del tiempo algunos lectores han comenzado a cuestionar ciertas decisiones del personaje, especialmente en lo que respecta a la información retenida a Feyre en momentos clave de la trama. Por ello, en términos generales sí que ha dejado de ser interpretado de forma únicamente positiva.

Debido a determinados comportamientos, se ha generado un debate en torno a su verdadera personalidad. Mientras que una parte del fandom interpreta estas decisiones como una forma de protección hacia ella, otros consideran que pueden leerse como una falta de transparencia que condiciona su libertad de elección. Cuando Feyre estuvo embarazada de Nyx, el Alto Lord de la Corte Noche no le cuenta toda la información médica completa acerca del riesgo que este suponía para su vida, ya que el bebé podía matarla en el parto debido a la anatomía que este tenía (tener alas de ilyrio). 

Para la parte más crítica del fandom, este hecho se percibe como un ejemplo de paternalismo (yo decido para protegerte), y además, abre el interrogante de si es un comportamiento cuyo objetivo principal es la protección o si, por el contrario, es un ejemplo de control. No obstante, aquellos que defienden a Rhysand lo interpretan como una situación de miedo extremo y urgencia médica, en la que el personaje intenta buscar soluciones antes de alarmar a Feyre.

Del mismo modo, también se ha señalado la dinámica de poder dentro de su relación con Feyre. A pesar de que para muchos su vínculo está basado en el consentimiento y se fundamenta en el equilibrio, otras personas apasionadas de la lectura subrayan la diferencia en lo que respecta a experiencia, información y posición de ambos personajes, lo que ha llevado a cuestionar si su relación es completamente simétrica. 

En definitiva, Rhysand no es un personaje fácil de definir, y quizá ahí radique su atractivo. Entre la idealización y la crítica, se mantiene como una figura que sigue generando debate y distintas formas de lectura dentro del fandom.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *